El arte es una etiqueta, sirve para clasificar ciertas actividades del ser humano que se diferencian de otras en principio por separarse de los patrones usuales y obvios.
Sin embargo esta separación puede ser mayor o menor, y debido a la imposibilidad de que los patrones se repitan exactos en dos seres humanos, hasta la más mínima diferencia puede proclamarse arte, sobretodo si la etiqueta da cierto prestigio, por ejemplar (acto de dar un ejemplo), cada ser humano come y evacua de manera levemente diferente a los demás, estas diferencias pueden tildarse de fatalidades como los genes, el idioma y la huella digital o pueden exacerbarse como arte, por suerte, en general se etiquetan como arte a las actividades que superan esas mínimas diferencias.
El otro día un señor de una librería abrochó dos hojas utilizando una abrochadora, el broche salió como de costumbre, y por suerte esa mañana nadie clasificó eso de arte. Muchos años antes, alguien inventó la abrochadora, hizo algo fuera de lo usual, y fue arte, pero tampoco se lo catalogó oficialmente de esa manera, pasaron los años y un tercer señor, hizo un dibujo de 2 m x 1.5m completamente realizado con broches sobre una hoja de papel, hizo el retrato de una mujer en una oficina. "Eso tiene más belleza que utilidad" gritó uno de bigotes y salió corriendo. Nadie lo dudó, a esa actividad le cabía la clasificación de Arte.
Entonces además de ser actividades inusuales, para que se le ponga el título de arte, no deben pertenecer a otras clasificaciones, sobretodo para evitar discusiones, el inventor de la abrochadora ya tenía el titulo de inventor, que se conforme, lo mismo le pasa a los arquitectos, cirujanos, verduleros, etc... Al tener ya una actividad clasificada previamente, cuesta mucho agregarle además la categoría de Arte. En cambio hay actividades como la de dibujante, poeta, músico.. las cuales son más proclives a ser condecoradas con la etiqueta de arte, sencillamente porque ¡No se espera mucho más de ellas!. "Un músico hace arte, ¿qué otra cosa va a hacer?", ese es el prejuicio reinante, y ojala así fuera, pero está lleno de dibujantes, poetas y músicos que aburren haciendo lo esperado, lo usual, no pueden salir de los patrones, pero como tienen una actividad que "si no es arte, no es nada", entonces igual se dicen artistas (hacedores de arte), aunque sean simplemente caraduras.
Dedico este tema a todos los artistas que están por ahí haciendo arte, anónimo, silencioso, incrustado en actividades que ya tienen una clasificación como programadores, ingenieros, albañiles, verduleros, oficinistas, y a todos los demás oficios, exceptuando a los "artísticos" que demasiado ya reciben mimos desde otros lugares.
Por si no se notó lo aclaro, me referí al arte como actividad, suelen algunas personas insistir en llevar la clasificación a los objetos y no a la actividad que los parió, no estoy de acuerdo, y opino que discutir si un objeto es o no arte, es una actividad estéril (por no usar palabras más graves).
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lunes, 18 de febrero de 2008
domingo, 17 de febrero de 2008
La verdad
Hay verdades autoconsistentes , están en mundos imaginados, exclusivamente lógicos, como el del ajedrez o el de la matemática, donde el caballo mueve en L, el alfil en diagonal y 4 + 2 = 6.
Estas verdades son, como decirlo, forzadas, son verdad por definición.
Después hay otras verdades, pero ya no se comparan con las anteriores, pierden esa belleza de la definición, se validan a través de la experiencia, o peor, de la utilidad, son las demás Ciencias, como la física, la química, etcétera, son aproximaciones descriptivas, consuelos, se podría decir Imitaciones burdas de aquellos mundos elegantes de la matemática y del ajedrez.
Aunque las diferencias son grotescas, y no se pueden catalogar de verdad, la utilidad las hace populares y fuertes, son estadística, son historia aplicada, que si obviamos lo que dice Hume (lo cual no es poco pedir!!) pueden ser la aproximación a alguna verdad.
En la ciencia la verdad se conforma (se forma y se resigna) con lo verificable, pero esto es posible o no, dependiendo del lenguaje utilizado.
Escribir proposiciones con "lenguaje matemático", no hace que sean verdaderas, pero en los casos que la proposición sea falsable, permite algún tipo de verificación por la vía deductiva. Karl Popper decía que una proposición era científica sólo si era falsable, lo cual parece una especie de resignación, de conformarse con las verdades aproximadas, hasta que se nos ocurra una mejor.
(Opinión sobre eso queda para otro día).
En cambio usar "el otro lenguaje" el de la vida, el de la mentira (como dice Sábato) hace que las proposiciones (filosóficas, artísticas, o deportivas) hechas con un lenguaje no muy distinto al que utiliza cualquier señora en la peluquería, no pueden terminar más que en la burda democracia de los que estan a favor y los que estan en contra, algo bastante irritante para alguien curioso o interesado por la verdad.
A propósito Sábato cuando dice eso no separa por ejemplo a la física de la matemática, las etiqueta de "ciencia", nunca se lo voy a perdonar. "Acabas de perder a tu mejor cliente!" le gritaba Homero a Moe, que no podía escucharlo entre el bullicio de los demás clientes…
-La verdad-, no está disponible para humanos, verdades humanas (de pedio pelo) son las de nos ofrecen las ciencias, exceptuando a la matemática que si bien nos ofrece una verdad objetiva, es al precio de estar aislada, y es relativa en el sentido de estar sujeta a un mundo que no tiene nada que ver con el nuestro... ¿o sí?
Estas verdades son, como decirlo, forzadas, son verdad por definición.
Después hay otras verdades, pero ya no se comparan con las anteriores, pierden esa belleza de la definición, se validan a través de la experiencia, o peor, de la utilidad, son las demás Ciencias, como la física, la química, etcétera, son aproximaciones descriptivas, consuelos, se podría decir Imitaciones burdas de aquellos mundos elegantes de la matemática y del ajedrez.
Aunque las diferencias son grotescas, y no se pueden catalogar de verdad, la utilidad las hace populares y fuertes, son estadística, son historia aplicada, que si obviamos lo que dice Hume (lo cual no es poco pedir!!) pueden ser la aproximación a alguna verdad.
En la ciencia la verdad se conforma (se forma y se resigna) con lo verificable, pero esto es posible o no, dependiendo del lenguaje utilizado.
Escribir proposiciones con "lenguaje matemático", no hace que sean verdaderas, pero en los casos que la proposición sea falsable, permite algún tipo de verificación por la vía deductiva. Karl Popper decía que una proposición era científica sólo si era falsable, lo cual parece una especie de resignación, de conformarse con las verdades aproximadas, hasta que se nos ocurra una mejor.
(Opinión sobre eso queda para otro día).
En cambio usar "el otro lenguaje" el de la vida, el de la mentira (como dice Sábato) hace que las proposiciones (filosóficas, artísticas, o deportivas) hechas con un lenguaje no muy distinto al que utiliza cualquier señora en la peluquería, no pueden terminar más que en la burda democracia de los que estan a favor y los que estan en contra, algo bastante irritante para alguien curioso o interesado por la verdad.
A propósito Sábato cuando dice eso no separa por ejemplo a la física de la matemática, las etiqueta de "ciencia", nunca se lo voy a perdonar. "Acabas de perder a tu mejor cliente!" le gritaba Homero a Moe, que no podía escucharlo entre el bullicio de los demás clientes…
-La verdad-, no está disponible para humanos, verdades humanas (de pedio pelo) son las de nos ofrecen las ciencias, exceptuando a la matemática que si bien nos ofrece una verdad objetiva, es al precio de estar aislada, y es relativa en el sentido de estar sujeta a un mundo que no tiene nada que ver con el nuestro... ¿o sí?
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